
Ningún hombre se puede resistir a los dulce encanto de las armas que tienen las mujeres para conquistar y llamar la atención, nos referimos a un buen escote, es por eso que en el mayor ridículo de la historia tenemos a famosos curioseando dónde no se debe.
Dustin Hoffman no resistió para voltear a ver a Angelina Jolie cuando se encontraron en la alfombra de un festival de Cannes y ni como culparlo con el vestido verde que lució en el que podía verse todo su talento.

Lo mismo le ocurrió a Woody Allen quien en la premier de su película Vicky Cristina Barcelona fue atraído por los encantos de la bella Scarlett Johansson, protagonista de la cinta.

A Bruce Willis no le fue suficiente con actuar al lado de Halle Berry y se quedó con las ganas de conocerla más a fondo, pues en la presentación de la película Seduciendo a un extraño, le valió e hizo el ridículo frente a todos.

Pero andar de fisgón no es exclusivo de famosos maduros o en busca de un segundo aire, tenemos a los jóvenes que están despertando en la sexualidad, ejemplo es Daniel Radcliffe que ni conjuros y hechizos de Harry Potter pudieron librarlo de ver los pequeños y dulces encantos deEmma Watson, y en varias ocasiones lo cacharon viendo más allá de los vestidos de su compañera.

La verdad es que los escotes de las famosas siempre serán objeto del deseo, son como un imán que todo atraen, sobre todo los ojos de los hombres, como Puff Daddy, quien le echó una miradita a Jessica Biel.

Y que decir de Alejandro Sanz que aprovechó que Eva Longoria estaba abriendo un sobre en una entrega de premios.

Nadie sabe que se imaginaba el actor Jake Gyllenhaal al contemplar a la siempre bella Jennifer Aniston.

Y a George W. Bush que se aprovechó de la inocencia de una mujer que amablemente lo atendía en una cena de gala.

Ellos son famosos y adinerados pero comunes y corrientes que dejan ver sus más bajos instintos sin importarles ser parte del mayor ridículo de la historia.
VIDEO
No hay comentarios:
Publicar un comentario